"Menos mal que existen los que no tienen nada que perder, ni siquiera la historia."

A flote, poco más

Personalmente, y digo personalmente, encuentro bastante antiestética la decisión de Pdr de porponer a Dolores Delgado como Fiscal General del Estado habiendo tantos posibles fiscales. Bonito no es. Dicho lo cual me planteo: Si el Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal establece que el Fiscal General del Estado será nombrado por el Gobierno ¿A qué viene el rasgarse hoy las vestiduras cuando NADA se ha hecho para modificar dicha ley reguladora de la fiscalía mientras otros eran los llamados a nombrar? ¿No será que se teme que otros deshagan lo que con nombramientos igualmente interesados hicieron los anteriores? Si tan malo es ¿Por qué no se han instado las oportunas modificaciones?
Yo, que casi nada sé de Derecho, creía entender que abogados y fiscales son PARTES, no árbitros, que tal misión corresponde al JUEZ a quien, sin tanta alharaca, se ha permitido muy a menudo tener carnet (véase sin más como hoy mismo se ha nombrado Secretario de Justicia e Interior del Pp al juez Enrique López, que también estaba ya en el gobierno de la Comunidad de Madrid y a quien en su día colocara Aznar en el Consejo General del Poder Judicial y que ahí ha seguido para JUZGAR tantos casos que podían afectar muy seriamente al Partido Popular) Es triste, muy triste, comprobar que una vez más, lo que preocupa a estos demócratas de toda la vida, no es la separación de poderes, sino su propia posible separación del poder.

No nos llamemos a engaño, confundir los intereses de "El Estado" con los propios no es mal que le ha sobrevenido de repente a Sánchez y sólo a Sánchez; que todos y cada uno de cuantos en estos días, en los pasados y en los venideros, se han llenado la boca de "los intereses de España", "el bien del país" "La mayoría de los españoles" ,"todos los españoles de bien" y otros variados alardes líricos, padecen idéntico mal con contadísimas excepciones, solo que ellos hoy no tienen en su potestad colocar a nadie en puestos significados.
Se me ocurren bastantes razones por las que un jefe de gobierno poco fuerte puede querer asegurarse de que el superior de todos los fiscales represente lo que él defienda y pocas o ninguna son buenas. No me encanta, pero sorpresa ninguna, o sí, acaso la claridad meridiana con que lo ha hecho evidente. Hay que reconocérselo, nada de simulacros: esto hay señores, hoy me toca a mí y esta es mi jugada.

Mientras estén así las cosas, mal vamos. Aunque el sentido de la marcha parezca ser diferente, queda demasiado por hacer para que esta ruta, que debería ser ilusionante, sea poco más que un apuntalamiento de lo poco que nos dejan en pie. Más necesidad que ilusión, más pragmatismo que ceguera, pero seguimos.Como casi siempre, Brazoleño a flote, poco más.

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