"Menos mal que existen los que no tienen nada que perder, ni siquiera la historia."

Fuera de la burbuja

Me gustaría creerme, como tantos creen, que este episodio nos hará más sabios, más buenos, más empáticos y más todo. Me gustaría creerme todo eso mientras ando contando por enésima vez lo que tenemos y repartiendo y reconsiderando a ver si logramos estirarlo un poco más, mientras escucho al otro lado de la valla del patio a un grupo de niñatos que ríen, vocean y hacen alarde de su incumplimiento. Me gustaría creerme que son solo ellos y que, sencillamente, me han tocado más cerca... Pero no puedo.

Igual me fabricaron demasiado escéptica o yo misma me hice demasiado pobre para ahorrar a fin de mes lo no gastado, para tener Netflix y HBO y todas las plataformas donde, parece ser, se encuentran millares de opciones de divertimento quienes pueden, para no tener que apagar la plancha si enciendo la lavadora o para no tener que cortar el router si quiero llamar por teléfono a la familia y para no elegir entre calentar agua para ducharnos o calentar la comida otros cuantos días, porque no sé cuánto durará el butano ni si el repartidor que trabaja a destajo y casi sin protección seguirá activo dentro de unos días. Me ayudaría bastante no tener que explicar que, si no pagamos con plástico es porque ni siquiera tenemos una tarjeta y una cuenta de la que tirar y no porque nos motive mucho obligar a las pobres cajeras a darnos el cambio en metálico. Me encantaría, de verdad, no tener que pensar en tantas otras cosas... Pero vamos, que seguro que se trata sencillamente de que no me he esforzado lo bastante, de que no cerré los ojos y apreté los puños con ganas y  no lo quiero con suficiente fuerza como para lograrlo y que el resto de la población está mejor, porque ellos sí que han sabido desearlo.

Debe ser por este mal origen por lo que me es difícil entender algunas peticiones que leo en estos días. ¿Qué es lo imprescindible? ¿Aquello sin lo que no podrías aguantar esta racha? ¿O te planteas bien en serio y con detalle lo que necesitan los otros, LOS DEMÁS? ¿Es empatía lo que te anima a proponer que se abra toda la semana excepto los domingos? ¿Y por qué no los martes o los viernes si la idea es liberarles una jornada a los empleados obligados a trabajar en un tiempo sin días? ¿O por qué no combinar para asegurar al tiempo su libranza y los suministros? Entiendo que ni yo ni los autores de esas cadenas tienen en su mano todos los elementos para decidir al respecto, por eso no las secundo. Como ocurrencias bienintencionadas las tomo, aunque a ratos temo que  para bastantes no son ni  eso, y que solo se trata de conseguir los dichosos “likes” ¿Y qué decir sobre la inflación de supuestas actualizaciones de datos de todo cariz?..
Pues eso, que el confinamiento y las carencias agravan el escepticismo y no es por cuestión de macroeconomía,  que nunca nos ha tenido en cuenta y no va a hacerlo ahora, se adorne como se adorne.

Me gustaría, en serio, creer que saldremos de esta más altos y más rubios y más guapos todos, pero la verdad es que por ahora solo tengo la certeza de que muchos tampoco saldremos esta vez, aunque el agente directo no sea el coronavirus y que los demás seguirán a la suya, tropezando en sus piedras hasta el siguiente batacazo.

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